Jabones exfoliantes caseros: Una alternativa ecoamigable frente a las microperlas limpiadoras
Está demostrado que el plástico es un agente responsable de la problemática ambiental. El principal factor de afectación de los plásticos al ambiente radica en su carencia de biodegradabilidad, los plásticos pueden durar entre 100 y 500 años en degradarse (Hernández, 2013). Actualmente se pueden acumular más de 25 millones de toneladas de plástico en el ambiente (Domínguez, 2015).
Por Vilma Estefanía Tapias Benítez


Particularmente hay unos residuos que producimos en nuestro diario vivir y que no se reconocen tan fácilmente luego de su generación. Estos residuos están constantemente siendo arrojados al ambiente sin control alguno. Tal es el caso de la industria cosmética y de aseo personal. Según un artículo publicado por Antena Radio, lo preocupante es que cada vez se sintetizan nuevos químicos, que posteriormente son usados en diferentes productos de consumo diario, cremas, jabones, lociones, aceites, maquillaje, etc. Sin embargo, el mayor impacto producido por estas sustancias ocurre cuando entran en contacto con el agua, interviniendo en los ecosistemas acuáticos y contaminando el hábitat de distintas especies, que terminan intoxicadas por los distintos componentes dañinos de los productos.
Es importante mencionar un escenario donde el plástico es casi imperceptible, las microperlas o microesferas. Estas son promocionadas como excelentes exfoliantes, y se encuentran en jabones corporales, cremas dentales, exfoliantes faciales y otros productos de aseo personal (JeffCO H20, 2016). No obstante, estas partículas son en realidad diminutos pedazos de plástico, y al ser tan escaso su tamaño, se asume que presentan un riesgo poco relevante. A diferencia de los plásticos de mayor tamaño que se pueden reciclar, las microperlas son tan pequeñas que se van por el desagüe del baño (Mercola, 2015).
Las microperlas son gránulos de tamaño muy pequeño, rondan entre 0.1 micrómetros a los 5 milímetros y en los productos de aseo personal pueden abarcar el 10 % del volumen total. Hay un estudio sobre la ingesta de estas partículas por organismos acuáticos donde se analizó la presencia de microplásticos en peces y mariscos empleados para consumo humano; en Indonesia estudiaron 76 peces de 11 especies distintas, donde el 28 % de estos tenían microplásticos en su sistema digestivo (Negrón-Ríos, 2015). Los animales acuáticos muchas veces confunden estas microesferas con comida y las ingieren.
Además, estas microesferas pueden contener otros compuestos químicos, ya sea que los hayan incorporado durante su manufactura o cuando ya se hayan liberado al ambiente. Entos compuestos incluyen bifenil-A (BPA), bifenilos policlorinados (PCB’s), hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAH’s), Dicloro Difenil Tricloroetano (DDT), Difenilos polibrominados (PBDE’s), Ftalatos, nonifenoles y metales pesados (Negrón-Ríos, 2015).
Una vez liberadas estas micropartículas, no existe un método que logre eliminarlas del ambiente, incluso los filtros que se utilizan para el tratamiento de aguas no son lo suficientemente pequeños como para atrapar estas partículas. Cuando las microesferas llegan a los cuerpos de agua por efecto del movimiento del agua y la luz ultravioleta del sol, estas se degradan, y entonces se reduce aún más su tamaño. Además, las microperlas tienen una gran facilidad para absorber diferentes químicos que afectan el sistema endócrino y pueden causar cáncer, por ejemplo, los bifenilos policlorados (PCB) (Mercola, 2015).
Estas perlas, al mostrar cierto parecido con los huevos de pescado, son altamente peligrosas para la vida acuática, pues son consumidas por error. Adicionalmente, la ingesta de estas partículas acarrea una potencial toxicidad tanto para las especies que los ingieren, como para otras especies más arriba en la cadena alimenticia. Por esa razón, la amenaza no se queda en la vida silvestre acuática, si consumimos mariscos o pescado, también podemos ingerir las microperlas (Mercola, 2015).

Un estudio analizó la presencia de micropartículas en zooplancton y se encontró que la mayoría pudo ingerir las microperlas, las cuales alteraron su dieta y salud, y afectaron su capacidad de movimiento. Por ejemplo, en el copépodo Centropages Typicu se evidencia la presencia de los microplásticos que ingirió, (estos presentan un color verde vistoso).
Dada la problemática descrita anteriormente, una alternativa es la producción de artículos de carácter biodegradable, donde se sigan los principios de la economía circular. Según (Cerdá & Khalilova, 2016) la economía circular propone mantener siempre los productos, insumos y materiales en sus niveles de uso más altos, donde se disminuye al máximo la generación de residuos y las materias primas siempre se obtienen de forma sostenible.
Es importante mencionar que las microperlas reemplazaron a los abrasivos naturales, como la sal marina para exfoliar la piel con el pretexto de que son más suaves y ligeras para la piel. No obstante, por la potencial toxicidad que presenta, se comenzó a prohibir la venta de cosméticos y productos de aseo personal con esas micropartículas (Mercola, 2015). Por lo tanto, la idea es encontrar una alternativa que no sea tan áspera para la piel, pero que siga los principios de la economía circular y sea amigable con el medio ambiente.
Los residuos de café se constituyen como una excelente alternativa porque además de sustituir a las microperlas para exfoliar, ayudan a desinflamar la piel, mejoran la circulación y dan brillo a la piel (Flores, 2020). Esta es una alternativa más económica que los productos de aseo personal con microplásticos y de bajo impacto ambiental, no solo por el carácter biodegradable del mismo, sino también porque la extracción de la materia prima se obtiene de manera sostenible.
Para elaborar el jabón exfoliante casero, el proceso que se lleva a cabo es muy sencillo, con los restos del café se puede elaborar un jabón con propiedades exfoliantes, para ello se requiere 1/4 de taza con café, jabón de glicerina, esencia de vainilla, un recipiente, moldes, cucharon, y un cuchillo. A continuación, se describe el procedimiento:

Al promover el uso de este tipo de jabones como exfoliantes se está contribuyendo con un aporte para abandonar el uso de jabones con microesferas de plástico. Dado el planteamiento de la alternativa frente a las microperlas limpiadoras, se demuestra que se siguen los principios de la economía circular, pues se le está dando un segundo uso a los residuos de café en jabón (Carreño Limo et al., 2021).
Haciendo una revisión a un contexto más cercano, la idea es que cada vez más las personas acudan a fabricar sus propios productos de aseo personal y de limpieza. En este sentido, es necesario que la economía circular (EC) esté cada vez más presente en el día a día. Esto porque la EC busca prolongar la vida útil de los productos mediante la reutilización, reparación, reciclaje y reducción de desechos, en contraste con el modelo lineal de “usar y desechar”, así se minimizan los desechos y se optimiza la extracción de recursos (Luis, 2024). Hay una importante conexión entre la economía circular y la gestión de residuos, por ejemplo, Ferronato y otros autores en 2019 reconocen que la gestión de residuos es una de las mejores estrategias para reducir el calentamiento global, por eso impulsan a que se desarrollen más investigaciones que abarquen la economía circular y la gestión de residuos, especialmente en América Latina.
En conclusión, los microplásticos en productos afectan gravemente el medio ambiente y la salud. Entonces adoptar alternativas biodegradables, como los exfoliantes a base de recursos amigables con la naturaleza, ayuda a reducir esta contaminación y fomenta la economía circular como estrategia de aprovechamiento de residuos orgánicos.
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Autor
Vilma Estefanía Tapias Benítez
Consultora de marketing Cámara Verde de Comercio capítulo de Colombia, Investigadora en sostenibilidad
Referencias
Carreño Limo, E. M., Contretas Morales, D. A., Damián Relaiza, E. L., & Días Huayllaccahua, C. T. (2021). Estudio de prefactibilidad para la obtención de jabón en barra a base de aceite reciclado de cocina. Recuperado de: http://repositorio.usil.edu.pe/handle/USIL/11244
Cerdá, E., & Khalilova, A. (2016). Economía circular. Economía industrial, 401, 11-20. Recuperado de: http://ceppecuador.org/guardianes/talleres/3-3EconomiaCircular/Bibliografia/CERDA-y-KHALILOVA.pdf
Domínguez, N. (2015, febrero 12). El mundo tira ocho millones de toneladas de plástico al mar cada año. Ediciones EL PAÍS S.L. https://elpais.com/elpais/2015/02/12/ciencia/1423754724_622856.html
Ferronato, N., Ragazzi, M., Portillo, M. A. G., Lizarazu, E. G. G., Viotti, P., & Torretta, V. (2019). How to improve recycling rate in developing big cities: An integrated approach for assessing municipal solid waste collection and treatment scenarios. Environmental Development, 29, 94-110. https://doi.org/10.1016/j.envdev.2019.01.002
Flores, D. (2020, 31 enero). El jabón exfoliante de café dejará tu piel tan suave como la de un bebé: receta casera. VIX. Recuperado de: https://www.vix.com/es/belleza/223202/el-jabon-exfoliante-de-cafe-dejara-tu-piel-tan-suave-como-la-de-un-bebe-receta-casera
Hernández, M. L. O. (2013). LA JORNADA ECOLOGICA. Com.mx. https://www.jornada.com.mx/2013/05/27/eco-f.html
JeffCO H20: Beauty and the beads. (2016, diciembre 24). Turkey Creek Nature Preserve. https://turkeycreeknp.com/2016/12/24/jeffco-h20-beauty-and-the-beads/
Luis, J. (2024, mayo 14). Gestión de Residuos. Sostenibilidad y Economía Circular. i3s Expertos en soluciones SAP. https://www.i3s.es/blog/gestion-residuos-sostenibilidad-economia-circular/
Mercola. (2015, 4 julio). Microperlas: Este Video Cambiara Su Forma de Bañarse. Mercola.com. Recuperado de: https://articulos.mercola.com/sitios/articulos/archivo/2015/07/04/microperlas.aspx
Negrón-Ríos, G. (2015). Sobre las microesferas o micropartículas. Carta Periodica. Servicio de Extensión Agrícola (1), 1-13. Recuperado de: https://www.uprm.edu/cms/index.php?a=file&fid=11849
Radio, A. (2015). Industria de la belleza tiene severos impactos ambientales y son poco conocidos. Diversidad Ambiental. http://diversidadambiental.org/medios/nota461.html
Cortés Roos, E., & Juárez Moreno, K. (2023). Estudio de los efectos toxicológicos de los nanoplásticos en células de colon . Mundonano.unam.mx. https://www.mundonano.unam.mx/ojs/index.php/nano/article/view/69782/62335